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23/06/06
Festival Judío, 'muchas historias de un pueblo'
César Huerta
El Universal
Se espera que en el
evento puedan ser vistas de 20 a 25 cintas por el público; planean exhibir
las películas en plazas abiertas para llegar a más espectadores

La película israelí Ushpizin, que fue considerada el año pasado como una de
las mejores en su país, será exhibida en en el cuarto Festival Internacional
de Cine Judío, que se realizará del 21 de octubre al 5 de noviembre
próximos.
Arón Margolis, director del evento fílmico, comentó que la cinta se
relaciona con la parte ortodoxa del judaísmo.
"Lo curioso del filme es que el protagonista (Shuli Rand) fue actor
profesional hasta 1995, cuando se metió de religioso y cuando escribió el
guión, junto con el director, para evitar que no se filmaran cosas erróneas,
tenían línea directa con un rabino", señaló Margolis.
El Festival Internacional de Cine Judío, que el año pasado convocó a 15 mil
espectadores, reúne cortos, medio y largometrajes con temática alusiva al
pueblo judío.
Para esta edición, informó, los filmes seleccionados serán exhibidos en los
complejos Cinemex de Pabellón Polanco, Insurgentes, Santa Fe e Interlomas.
El ciclo se extenderá a la Cineteca Nacional, el Centro Cultural
Universitario, en la UNAM, y también el Instituto Politécnico Nacional.
"En este momento el comité de selección, que preferimos guardar en secreto,
estará viendo unas 140 películas de unos 15 países distintos.
"En total esperamos que el festival esté integrado por 20 o 25 películas
para ser vistas por el público", dijo Margolis.
Como en anteriores ediciones, señaló Xavier Hernández, gerente de
programación de Cinemex, los boletos se pondrán a la venta en taquilla o vía
telefónica y se espera la creación de bonos especiales.
Margolis añadió que para llegar a un mayor público se planea
la exhibición de películas en plazas abiertas.
"La idea es que más gente pueda ver los trabajos. No hay precisamente un
estereotipo del judío en esas películas, en realidad hay de todo.
"Cuando nació el proyecto lo vimos como una oportunidad para abrir la puerta
de casa, como dice el eslogan del festival: hay muchas historias y un solo
pueblo", expresó el directivo, quien pertenece a una familia con dos
generaciones viviendo en México.
Indicó que entre los filmes que podrían proyectarse se espera la presencia
de Morirse está en hebreo, de Alejandro Springall (Santitos).
"Pero es algo que no se puede confirmar aún, estamos a la espera de que se
termine".

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09/05/06
NOA DESLUMBRO ANTE 1.800 PERSONAS INICIO
'MURCIA TRES CULTURAS
La cantante israelí Noa deslumbró esta noche a las 1.800 personas que
abarrotaron el
Auditorio
de la Región de Murcia en el inicio del festival 'Murcia Tres Culturas', que
en ésta VII edición está dedicado a su país, siendo este concierto un
magnífico preludio de una iniciativa de la administración local para enviar
un mensaje de solidaridad, convivencia y paz.
Achinoam Nini, que es como realmente se llama, dio un recital gratuito de
hora y media ininterrumpido acompañada por la Orquesta de la Región de
Murcia, dirigida por el también israelí Ilan Mochiach, cofundador de la
escuela de jazz de Tel Aviv y profesor de la academia e música de Jerusalén.
El concierto se inició con una overtura en el mas puro estilo clásico y con
el aire fílmico que le imprimió Mochiach, como buen compositor de música de
cine y de espectáculos de televisión que es; a lo que siguió el tema '3 days'
cantado en hebreo, como casi todo el espectáculo de Noa.
Noa sacó a la luz una asombrosa variedad de registros vocales que cautivaron
a toda la audiencia, recordando el reciente concierto que dio en el Circo
Máximo de Roma, durante el concierto 'Live 8', frente a cientos de miles de
personas.
Un escenario como el de hoy le permite estar mas cercana al público e
incluso en broma enojarse con una espectadora que entró al recinto a la
mitad del concierto.
En una de las pocas ocasiones en que se dirigió al público, la cantante dijo
que su español era malo, si bien manifestó en perfecto castellano que le
alegraba estar en Murcia de
nuevo y con la orquesta regional, con quién confesó tener un gran placer de
trabajar.
Uno de los temas más celebrados fue al final del concierto 'Santa Lucía',
cantado en italiano e interpretado a continuación del clásico 'My funny
Valentine', de Chet Baker.
Noa hace desde hace años sus giras con su compañero inseparable, el
compositor y guitarrista Gil Dor, así como del percusionista Zohar Fresco,
el cual dio el toque étnico al concierto sacando a relucir todo tipo de
instrumentos que dieron ritmo a determinados temas como 'He' donde empleó
una caja electrónica.
El tono del concierto fue melódico y épico, recordando en ocasiones al
legendario grupo de los 60 californiano 'It's a beautiful day', lo que
sorprendió a un público, en su mayoría femenino, que ovacionó en cada tema a
Noa, vestida de negro, con transparencia, y un largo collar de perlas.
La cantante acompañaba cada estrofa con un cándido movimiento de manos y en
alguna ocasión con algún leve contoneo, emulando las danzas orientales.
Las letras son de diversa índole, entre el clásico tema amoroso, pasando por
la interculturalidad y la evocación de hermosos paisajes, y entre ellas
destaca 'Yuma' en la que dice: 'No me hagas casarme por dinero, amo a otro
cuyos ojos son encantadores y sus labios son de miel'.
La artista hizo un repaso de su discografía con momentos enérgicos, otros
elegantes, y en su mayoría sutiles y delicados, propios de una embajadora de
la FAO y de una defensora de la desaparición de fronteras y el respeto a la
vida como es ella.
Su país vive un momento plagado de incertidumbres con Hamás al frente de los
destinos del pueblo palestino, que la cantante israelí más internacional
siempre quiso que viviera en paz con el suyo.
Sin embargo, no se escucharon esta noche canciones políticas como cabría
esperar como 'Shalom Shalom', donde reza: 'Solo necesitas abrir tu mente...y
usar tu boca para reir y preguntar y besar...lavar tus pies de miedo y
odio', quizás porque Noa es consciente de lo delicado del momento que
Oriente Medio está viviendo.
El concierto finalizó con el tema 'Nocturno', extracto de la película
'Terminal', de Daniel Waxman.
El concejal de Cultura del Ayuntamiento de Murcia, Antonio González Barnés,
recordaba antes del evento que Noa fue elegida para la apertura del evento
porque simboliza el mensaje de una artista comprometida y luchadora
incansable con los derechos humanos y la igualdad.
En la Región de Murcia viven 50.000 musulmanes censados, 45.000 de ellos
procedentes de Marruecos, mientras que la colonia judía, a la que se dedica
el Festival 'Murcia Tres Culturas', es prácticamente inexistente.
El canto de Noa son un cóctel emocionante del Mediterráneo que mezclan los
ricos ritmos de cada una de las poblaciones ribereñas de este mar,
enriquecido todo ello con una paleta de colores y sentimientos.
Noa abrió esta noche un festival que tendrá entre sus figuras durante los
próximos días a Eliades Ochoa, José Mercé, Quilapayún o el grupo de rock
israelí Gaya, entre otros.

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Amos Gitai: 'En Israel no nos podemos
permitir ser pesimistas'
El director de cine israelí Amos Gitai
estrenará este fin de semana 'Zona Libre', una cinta con Natalie Portman en
la que reúne en un taxi a una palestina, a una judía y a una estadounidense,
para reflexionar sobre el conflicto de Oriente Medio, del que dice: 'no nos
podemos permitir ser pesimistas'.

'Zona
Libre', donde hace una breve intervención la actriz Carmen Maura, hace
referencia a un territorio cerca de la frontera de Jordania con Irak, sin
aduanas ni impuestos, donde los habitantes de Egipto, Siria, Irak o Israel
van a comprar coches y olvidan por un momento las diferencias políticas y
religiosas.
Allí se dirigen las tres protagonistas de la película,
'tres mujeres que viajan en este coche cruzando las fronteras de Oriente
Medio. Pero es un viaje que traspasa tanto fronteras físicas como mentales',
explicó el director a Efe en una entrevista telefónica desde Tel Aviv.
Premiada en el Festival Internacional de Cine de Cannes
con el galardón a la mejor actriz, otorgado a Hanna Laslo por su papel de
taxista judía, 'Zona Libre' prosigue el esfuerzo del cineasta por 'dar a
conocer el conflicto de Oriente Medio sin caer en el cliché de verlo según
la visión del resto del mundo'.
Así, Gitai presenta tres visiones diferentes de la
situación en Israel a través de sus protagonistas, con las que propone las
posibles vías hacia el entendimiento: una taxista israelí, una
norteamericana que acaba de romper con su pareja, que encarna Natalie
Portman, y una mujer palestina en busca de su hijo, interpretada por Hiam
Abbas.
El director comenta que ha tratado de mostrar el conflicto
desde la idea de que 'la principal fuerza política para la paz es la vida
diaria. Estamos más allá de utopías deslumbrantes, estamos en una situación
en la que la gente se relaciona y busca una manera de trabajar juntos'.
Desde los inicios de su carrera, el cineasta israelí ha
insistido en dar una lectura personal del conflicto político y religioso en
su país. Tras la polémica desatada por su documental 'Diario de Campaña', se
exilió en París en 1983, y no regresó a Israel hasta mediados de los
noventa.
Desde entonces, se ha decantado por la ficción debido a
que 'a veces, de esta manera eres más libre para diseñar la realidad'. Una
realidad ante la que prefiere mostrarse positivo aunque realista, ya que
'tenemos que proyectar un optimismo como un deseo, no como una conclusión',
comentó.
Después de cintas como 'Berlín-Jerusalén' (1989), premiada
en el Festival de Cine de Venecia, o 'Tierra Prometida' (2004), en 'Zona
Libre' cuenta por primera vez con la participación de Francia, Bélgica y
España en la producción. Esto explica la breve aparición de Carmen Maura,
que el director ha calificado como 'una actriz maravillosa'.
La presencia de Natalie Portman, candidata al Oscar por 'Closer',
fue un esfuerzo personal de la actriz, nacida en Jerusalén. Portman contactó
con Gitai por correo electrónico porque
quería realizar con él una película. Así, en 'Zona Libre', interpreta a
Rebecca, 'uno de los roles más complicados del film: es más difícil ser un
observador que cualquier otra cosa', explicó Gitai.
El conflicto árabe-israelí ha sido protagonista de
recientes filmes de éxito internacional, con dos candidatas a los últimos
Oscar: la cinta palestina 'Paradise Now' y la película de Steven Spielberg
'Munich'. A este respecto, Amos Gitai comentó que 'este país tiene la máxima
concentración de cámaras por metro cuadrado.
Todo el mundo está pendiente de nosotros y trata de dar un
significado al conflicto'.
Pero ni la coproducción ni este
interés por el conflicto han cambiado un enfoque, el de Gitai, que, según
reconoce, atiende a criterios muy concretos: 'cuando haces una película, lo
haces sobre algo que resulta interesante para ti mismo. Es muy satisfactorio
ver que tu interés particular llama la atención de tanta gente', concluyó.
Fuente:
Terra

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Daniel
Hendler: en la era de la adultez
Se hizo conocido por una campaña publicitaria y terminó
siendo una suerte de álter ego del cineasta Daniel Burman. A los 30, y luego
de haber ganado en 2004 el Oso de Oro, en Berlín, por El abrazo partido, se
prepara para el estreno de Derecho de familia. Retrato de un actor uruguayo
que aprendió a bucear en su interior
Cada balbuceo, cada vacilación y tartamudeo hacen a ese
antihéroe dubitativo que Daniel Hendler impuso en el cine como un sello del
que no reniega. "Yo no creo en el actor camaleónico –dice este uruguayo de
30 años que en la Argentina se hizo conocido como Walter, el muchacho de la
publicidad de Telefónica–. Sé que no puedo cambiar mi cuerpo y reconozco en
mí ciertos vicios, pero nunca me planteé llenar un catálogo de personajes.
Me gustan los matices, las construcciones leves que te empujan a cierta
profundidad."
Habla
en el tono de un narrador, como si lo que contara se estuviera proyectando
en una pantalla. Y él no balbucea ni vacila, sino que habla con precisión y
claridad como cuando dice que es un confeso admirador de Jean-Pierre Léaud,
el actor francés que conformó una intensa dupla con el director François
Truffaut. Lo dice, tal vez, porque aquella relación director-actor es
comparable a la que Hendler mantiene con Daniel Burman, el realizador que
descubrió en el uruguayo a su perfecto álter ego, vocero de su propia vida.
Lo bautizó con el nombre de Ariel, el chico judío en busca de su identidad
que, a través de diferentes personajes y de un mismo hilo conductor, encarna
en Esperando al Mesías, El abrazo partido y Derecho de familia, la película
que se estrena el jueves próximo y que encuentra a este otro Ariel en una
etapa de resignación: ser adulto, con todo lo que ello implica.
–¿Qué es ser adulto?
–En realidad, se trata de una búsqueda permanente, por cierto. Se trata
de descubrir tu identidad, de saber realmente quién sos.
–¿Y sabés quién sos?
–(Risas) ¿Alguien lo sabe de verdad? En lo que respecta a mi
personalidad hace un tiempito que ya se forjó. Ya pasé por la etapa en la
que hacía el esfuerzo por parecerme a alguien hasta que un día me di cuenta
de que éste era yo, aunque no me gustara mucho.
–¿No estás satisfecho con la persona que sos?
–Ahora que ya pasé por esa etapa de incertidumbres, sí, me siento
contento con lo que me tocó y con lo que conseguí. Pero también tuve que
renunciar a muchas otras cosas para ser lo que soy, a los 30.
En el camino hacia la adultez se hacen presentes el abandono, la renuncia a
ciertos modelos que parecen inalcanzables y que sirvieron de referente a
seguir por un largo tiempo. "Son esos momentos en los que descubrís que no
vas a ser jugador de fútbol y que tampoco te vas a parecer a tu ídolo, por
más que te peines igual", sentencia.
–¿Cuál fue tu mayor renuncia?
–Renuncié a ser músico, aunque creo que en cualquier momento vuelvo a
hacer algo. No voy a sacar un disco, pero sí quiero volver a tocar. El otro
día rescaté un casete con mis canciones de adolescente. Fue muy raro.
–¿Hacías grabaciones caseras?
–Siempre. Grababa todo. Fue muy intenso reencontrarme con aquella cinta.
Esa fue mi gran renuncia: no ser músico; ésa era mi fantasía.
Nunca tuvo disciplina, lo dice con cierto arrepentimiento. Aprendió a
tocar la guitarra a los 7 años y después fue adquiriendo distintos
instrumentos. El asegura que no toca muy bien ninguno. "Me obsesionaba con
uno, lo compraba, lo tocaba un tiempo y lo dejaba, como el saxo, que sigue
casi intacto."
Otra de las renuncias, quizá la que más se cuestiona aún hoy, es la de haber
dejado de lado una vida más punk.
"No lo digo con un sentido de rebeldía, pero me hubiera gustado llegar a
esta edad más cerca del rock & roll y de una vida más juvenil. En realidad,
soy más familiero y casero de lo que me imaginaba. Pero está todo bien. Me
parece que soy bastante temeroso como para llevar una vida punk. Sí, me
parece que por eso la descarté."
Creció en distintos barrios de Montevideo, Uruguay, el país que lo vio nacer
el 3 de enero de 1976, en el seno de una familia judía. Hijo de padre
comerciante y madre aficionada al teatro, Daniel Hendler repartió su tiempo
entre campamentos y partidos de basquet en la Hebraica y algún que otro
picadito de fútbol en los potreros montevideanos. Estudió en una escuela
religiosa, Colegio Integral, y realizó dos veces la ceremonia del Bar Mitzvá.
¿La razón? Padres separados y como resultado, un Bar Mitzvá en Israel con su
madre y otro en Montevideo, con su padre.
"Debo de ser uno de los pocos judíos que hizo dos Bar Mitzvá", bromea,
se ríe y mira en busca de complicidad.
Herencias
En las películas de Daniel Burman la paternidad es un tema recurrente y
en Derecho de familia vuelve a estar presente. La relación familiar ahora es
mostrada desde la mirada de un hijo que también es padre y cuyo desafío es
construir su identidad, a pesar de su propio padre.
"En mi vida, las situaciones fueron más radicales –cuenta Hendler–. Creo que
se da en el caso de los hijos de padres divorciados (sus padres se separaron
cuanto tenía cinco años), porque uno necesita reubicar esas figuras que por
momentos jugaron roles de buenos y de malos. Son etapas de mucha
turbulencia. Después uno cree que lo tiene todo resuelto, pero no es así.
Pasás por esos tiempos en los que necesitás derrumbar figuras, te alejás de
lo que no te gusta para después volver a rescatarlo."
–En la actualidad, ¿en qué etapa está la relación con tus padres?
–En la de la recuperación: fueron muchas las cosas que se perdieron en el
momento de la independencia, en el paso previo a la adultez, por llamarlo de
alguna manera.
Bien sabe que la identidad se construye, en un punto, más allá de las
influencias de los padres, pero que es inevitable no hablar de herencias.
"El legado está, por supuesto. Mi padre es como un actor no asumido, aunque
su vida nada tenga que ver con el teatro ni con el cine. Siempre fue un
espectador. De él mamé su espíritu aventurero. Ha tenido tantas vidas y
recorridos que, de alguna manera, he descubierto distintas facetas de mi
papá a lo largo de mi propia historia. En cambio, mi padrastro, el esposo de
mi madre, es un amante del teatro, además de ser arquitecto de teatros. El y
mi madre tuvieron una fuerte influencia en mi formación, en la arquitectura
(abandonó en quinto año) y en la actuación.
Su elección fue acertada. Formado en el ámbito teatral –dirigió el grupo
independiente Acapara el 522, en honor a una línea de colectivos uruguaya–,
Daniel Hendler encontró en el cine su lugar de mayor reconocimiento.
En 2004 fue galardonado con el Oso de Plata como mejor actor por El abrazo
partido, en el Festival de Berlín, un premio que, según su teoría, dice
haber merecido por ser "peludo como un oso".
–En Derecho de familia hay un guiño con respecto a tus pelos en el cuerpo.
–Mi problema con los pelos se remite a Esperando al Mesías. Para esa
película Burman hizo que me depilaran la espalda. Yo tenía 23 años y no le
cerraba la idea de que un chico tan joven tuviera tantos pelos. Estoy seguro
de que después de aquella depilación, de técnica holandesa supuestamente no
dolorosa, comenzaron a crecer más y más irregularmente. Desde aquel momento
me volví bastante fóbico con todo lo que se refiere a los cortes de pelo, a
tal punto que si una maquilladora quiere sacarme un pelo de la nariz lucho
hasta último momento. Burman es un poco culpable del desarrollo de esta
selva en mi cuerpo.
Para las fotos, no hubo dudas de que era mejor mostrarlo con la barba de un
par de días que traía. Ante semejante confesión, ¿quién se iba a animar a
pedirle que se afeitara?
Por Fabiana Scherer
Fuente
La Nación
Perfil
Cruzar el charco
* Nació el 3 de enero de 1976 en Uruguay. Y creció
en distintos barrios de Montevideo.
* Está convencido de que el agua para el mate no se le niega a nadie. "Es un
bien básico." En su valija siempre lleva su equipo de mate.
* En la Argentina, se hizo conocido masivamente como Walter, en la campaña
publicitaria de Telefónica.
* En pareja con la directora, actriz y autora argentina Ana Katz (El juego
de la silla), Hendler divide sus semanas entre el barrio porteño de Parque
Centenario y Montevideo.
* Su filmografía incluye: 25 watts, de los uruguayos Juan Pablo Rebella y
Pablo Stoll; Sábado, de Juan Villegas; Ns Nc, de I. Klajman y Fernando Musa;
El fondo del mar, de Damián Szifrón; Esperando al Mesías, Todas las azafatas
van al cielo, El abrazo partido y Derecho de familia, de Daniel Burman.

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Israelí Batsheva Dance
Fundada en el año 1964 por Martha Graham y la baronesa Batsheva De
Rothschild, Batsheva es la compañía de danza más internacional de Israel.
La compañía israelita Batsheva Dance Company estrena hoy en el Mercat de les
Flors de Barcelona, en primicia
europea, 'Three' (tres), su nueva producción.
Nueve bailarinas y ocho bailarines se centran en esta pieza en conocer el
secreto del movimiento puro con una gran precisión y extrema sensibilidad,
según un comunicado del Mercat.
A las órdenes de su director artístico, el coreógrafo Ohad Naharin, la
compañía de danza permanecerá en el escenario del Mercat hasta el 12 de
febrero.
'Three' está formada por tres piezas: Bellus, Humus y Secus. En la primera,
Bellus, se utiliza la lógica matemática de la música de Bach, aprovechando
el silencio entre las notas para agudizar el movimiento de los bailarines.
Humus es una pieza para cinco bailarines que interpretan una serie de
segmentos cortos, mientras que en Secus intervienen todos los bailarines y
es la pieza en la que se juega con los límites, la pasión y los extremos.
Fundada en el año 1964 por Martha Graham y la baronesa Batsheva De
Rothschild, Batsheva es la compañía de danza más internacional de Israel.
A partir del nombramiento de Ohad Naharin como director en el año 1990,
Batsheva inició un camino de reconocimiento en todo el mundo, actuando en
los cinco continentes con más de doscientas actuaciones al año.

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Un grupo de teatro que esta dando que hablar
"Olim al hashuljan"
Teatro Alternativo Shlomi-Israel
La historia de 5 inmigrantes y su integración a Israel. Disfrute de
risas, llantos, amores y desamores, nostalgias, presentes y la música que lo
emocionará…
El misterio de las penumbras que nos reciben con música de Mercedes
Sosa Ofreciendo su corazón y una pantalla que desgrana imágenes de
diferentes lugares conocidos y ajenos son el comienzo de esta experiencia
teatral diferente a lo que uno esta acostumbrado en el teatro clásico y de
texto.
De pronto tras la llegada de un avión el clima cambia y salen a escena
personajes ciegos con sus valijas en las manos y buscando su lugar de
llegada a un nuevo país...
A partir de allí este elenco formado por nuevos inmigrantes provenientes de
Argentina van desenvolviendo el misterio que significa hacer alia.
Lo hacen desde sus historias personales que por momentos se van
entrelazando y se separan con la naturalidad de la vida misma.
La obra montada a partir de un proyecto que el Centro de Teatro Alternativo
de Shlomi presentara al ministerio de Absorción, se basa en sentimientos en
vivencias en sensaciones que obligan al espectador a recorrer la risa, el
llanto y la emoción sin golpes bajos pero sin poder escapar ni ser
indiferente.
El idioma es básicamente teatral y mezcla hebreo y castellano en una química
entendible tanto para hispanos como para hebreos parlantes. Las palabras son
un elemento mas que juegan a la par de la entrega artística y estética sin
ocupar en ningún momento el lugar central de la cuestión.
Una puesta minimalista pero con muchos ingredientes diferentes que aúnan
distintas artes que van desde lo visual, lo musical, lo plástico y lo
actoral.
Una obra compacta que mantiene la tensión y el ritmo durante sus 50 minutos
y que sin duda puede pecar de estar cargada de demasiados elementos y a su
vez le deja al espectador la sensación de que debe verla nuevamente porque
no pudo atrapar todo lo que cada actor le brindo.
Logra la inexplicable sensación de estar satisfechos y querer mas...y con un
elemento sorpresivo al final donde el publico se mezcla en la mesa junto con
los artistas
Sin duda como toda obra que se precie deberá crecer a lo largo de su
desarrollo y a medida que pasen las funciones, pero que tal como llego a la
calle esta lo suficientemente bien lograda para identificarse con ella y
valorarla.
Los artistas son Graciela Jaichenko, Dori Lustron, Gabriel Redak, Gustavo
Bustamente y Marcos Lion, la dirección a cargo del Centro de Teatro
Alternativo de Shlomi recayó en las manos de Alan Kolchinski y Pablo
Saltzman.
Olim al Ashuljan mas que una simple obra teatral es una experiencia
teatral que merece ser recorrida

contrataciones para Israel:
04-987-5183/4 050-863-5160
contrataciones para el exterior:
972-4-982-4312
972-50-863-5160
972-50-869-5248

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Matisyahu, un judío ortodoxo que canta 'reggae' mezclado con 'rap', 'hip
hop' y 'raggamuffin'
Video
Matisyahu "Rey
Sin Corona"
Enlaza y comparte este video:
http://israelhoy.metropoliglobal.com/espectaculos.htm#matisyahu_video
"Mi alma está tan hambrienta como la de
Bob Marley", dice Matisyahu. "La avaricia, el dinero y las mentiras
deben ser destruidas en cada uno de nosotros para que devolvamos nuestras
almas a Dios". Es la filosofía de su música que ha triunfado hace pocos días
en Tel Aviv y Jerusalén, y que prendió en 90.000 personas en el último
festival de Bonnaroo.
MADRID.- ¿Alguien se imagina un judío
ortodoxo nacido en EEUU que canta reggae
mezclado
con 'rap', 'ragamuffin', 'dub' y 'hip hop'? Ese es Matisyahu, siempre con
traje negro y camisa blanca, sombrero y poblada barba, miembro de la
Lubavitch Hasidic Community y con un primer álbum publicado en 2004 ('Shake
Off the Dust... Arise'). Ahora regresa con 'Live at Stubb's', un disco en
directo que está registrando enorme éxito, y que se publicará en España el 7
de febrero.
"Mi alma está tan hambrienta como la de Bob Marley", dice Matisyahu. "La
avaricia, el dinero y las mentiras deben ser destruidas en cada uno de
nosotros para que devolvamos nuestras almas a Dios". Es la filosofía de su
música que ha triunfado hace pocos días en Tel Aviv y Jerusalén, y que
prendió en 90.000 personas en el último festival de Bonnaroo (Tennessee,
Estados Unidos).
El 19 de febrero de 2005, Matisyahu grabó en el Stubb's de Austin (Texas) un
álbum en directo. Stubb's es un restaurante-barbacoa con platos a cinco
dólares, donde han tocado músicos como Stevie Ray Vaughan, Los Lobos, John
Lee Hooker, Billy Idol, Jamie Cullum, Pixies, Ryan Adams, Sonic Youth y
Johnny Cash, entre otros.
'Live at Stubb's' es el título del nuevo álbum de Matisyahu que ha pasado en
pocos días de vender 30.000 a 100.000 ejemplares en Estados Unidos, subiendo
36 puestos de golpe en las listas de Billboard. Pero, ¿quién es Matisyahu?
Matthew Miller nació en West Chester (Pennsylvania, Estados Unidos) el 30 de
junio de 1979, que según el calendario judío corresponde al 5 de Tamuz de
5740 [Tamuz es el décimo mes del año según el cómputo de los meses desde la
creación del mundo. Su signo corresponde a Cáncer].
Poco después, su familia se trasladó a Berkeley (California) y más tarde a
White Plains (Nueva York). Sus padres lo enviaron un par de veces a la
semana a un colegio hebreo, del que estuvo a punto de ser expulsado por
rebelde.
A los 14 años, Matthew Miller se había acomodado a un fácil estilo de vida
hippie-adolescente. Era fan de Grateful Dead, se dejó crecer rastas, tocaba
los bongos y
aprendió a imitar una caja de ritmos desde los últimos pupitres de la clase.
Después de casi incendiar su clase de química, decidió ir a un viaje de
acampada a Colorado. En las Montañas Rocosas, lejos de la vida urbana de
White Plains, Matisyahu afirma que descubrió su Dios.
Viaje iniciático
Su curiosidad espiritual lo llevó a Israel en un viaje que significó un
punto de inflexión en su vida. Matisyahu aprovechó el tiempo rezando,
estudiando y pensando en música en Jerusalén. Su dormida identidad judía
afloró a su consciencia y a su regreso acudió a un instituto en Bend (Oregon),
introduciéndose en el reggae y el hip hop.
Todas las semanas iba a un local de aficionados donde rapeaba, cantaba, le
daba a la caja de ritmos y se mantenía activo creativamente. Fue entonces
cuando empezó a desarrollar el sonido reggae-hip hop que hoy es su marca
registrada.
Matisyahu volvió a Nueva York para estudiar en The New School, donde
continuó desarrollando su música e hizo sus pinitos en el teatro. También
acudía al Carlebach Shul, una sinagoga en el Upper West Side conocida por su
ambiente hippie y la exuberancia de sus cantos, donde se convirtió al
judaísmo hasídico.
Mientras estudiaba en The New School, Matisyahu escribió una obra de teatro
titulada 'Echad' (Uno), que trataba de un muchacho que conoce a un rabino
hasídico y se convierte a la religión. Poco después del estreno de la obra,
la vida de Matisyahu extrañamente imitó a su arte. Años después de que
prendiera en él la primera chispa de religiosidad, Matisyahu conoció al
rabino Lubavitch, iniciando la transformación de Matthew en Matisyahu.
La persona que había sido tanto tiempo escéptica ante la autoridad y las
reglas, se adaptó a la disciplina y estructura del judaísmo, siguiendo sus
leyes estrictamente y envolviéndose en un desafío intelectual y en el
diálogo espiritual que había buscado durante una década. Hoy, Matisyahu vive
en Crown Heights, dividiendo su tiempo entre el escenario y la Yeshiva
[institución para el estudio de la Torah, el documento más importante del
judaísmo].
Hoy combina los sonidos de Bob Marley con las influencias del rabino Shlomo
Carlebach, aunque manteniendo la identidad de una música propia.
Para escuchar sus temas pulsa aquí:
mms://supernovapop.com/matisyahu/matisyahu.wma
Fuente
elmundo.es

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Música judía con sabor latino
Roberto Juan Rodríguez, compositor y arreglista cubanoamericano, es el
creador de una fusión de sonidos hebreos con afrocubanos
La música moderna lo permite todo. El rock clásico aceptó variaciones de
funk, metálica, pop, hip hop, R&B, y todos los ritmos que las bandas
neorrockeras —las posteriores a los años 60— tocan y cantan. De la misma
manera, la música afrocaribeña trata de sobrevivir a las fusiones que de
ella se hacen: bomba con son cubano, plena con merengue, rap con reggae y
merengue, hasta llegar a la nueva onda del reggaetón.
Ahora
le tocó el turno a los sonidos sefarditas, que si bien trataron de
mantenerse puros en el nuevo continente, sea cual fuere el país adonde
llegara su gente, sus intérpretes no se resistieron mucho en Estados Unidos,
y recibieron alguna influencia del jazz de los años 20.
Roberto Juan Rodríguez es ahora el culpable de un nuevo experimento musical
con la música judía. Lo que hizo el músico y ahora compositor
cubanoamericano fue introducir a la música de Europa oriental conocida como
klezmer elementos del son cubano, danzón y guaguancó. El resultado es algo
así como klezmer-latin jazz.
“Esta idea la tuve hace mucho tiempo, desde que era pequeño, allá en Cuba.
Mi padre —también músico— tenía muchos amigos judíos y alternábamos con
ellos. Luego, venir a Estados Unidos y encontrarme con la inmensa comunidad
judía, hizo que no perdiera esa concepción de querer hacer algo
musicalmente”, comenta en una entrevista telefónica desde su casa en Nueva
York.
Roberto Juan Rodríguez tocará con su septeto de músicos hoy jueves en el
Skirball Cultural Center de Los Ángeles a las 7:30 p.m., como parte de la
serie World Mosaic, que presenta música de todo el globo.
Rodríguez tiene dos discos en el mercado con estas composiciones de música
judeocubana, y tal vez es el único que ha presentado esta nueva alternativa.
El danzón de Moisés lo
grabó
en 2002, y fue recibido con buenas críticas de los expertos. La fusión
lograda por el músico consiste en agregar a los sonidos de la flauta, el
violín y el clarinete, clásicos en la música judía —hecha para bailar en
grandes celebraciones—, la percusión cubana; y al mismo tiempo, tocar esos
otros instrumentos (violín y clarinete) con acordes de son o danzón cubanos.
Klezmer es la música que se escucha en la Europa central y oriental, Grecia
y los Balcanes. Está hecha para bailar y no para ser cantada, con un swing
rápido para bailarlo tomado de la mano o con pareja. No se acostumbra la
percusión. Klezmer es una combinación de dos vocablos hebreos: klei zemer
(instrumentos musicales).
“En toda mi carrera como músico y con todos los grupos y orquestas que he
tocado, nunca había escuchado esta música, klezmer, fusionada o tocada con
la música cubana”, dice, nombrando a Lester Bowe, Joe Jackson, Paul Simon,
Dave Liebman y Paquito D'Rivera, entre algunos de los músicos con quienes
tocó la percusión.
Cuenta que cuando conoció a John Zorn, saxofonista, compositor y propietario
de Tzadic —una pequeña compañía de grabación—, y quien le propuso hacer esta
fusión, comenzó a componer. “A los judíos les gusta mucho la música latina”,
exclama.
De acuerdo con Rodríguez, su disco no es muy comercial y no es ésa la
intención. Tan es así, que el año pasado grabó su segunda producción Baila!
Gitano baila! (sic) con nuevas composiciones de este conglomerado de ritmos.
Si bien en El danzón de Moisés se escuchan los tonos de klezmer como los
básicos, que permiten la incursión de la percusión y tonalidades
afrocubanas, en este segundo intento puede decirse que Rodríguez trata de
invertir la figura. Baila! Gitano baila! contiene temas donde está mejor
definida la fusión que quiso lograr. Hay un mejor balance de ambos ritmos y
pareciera que la flauta klezmer puede alcanzar improvisaciones jazzistas con
sabor latino.
Es un nuevo sonido, que puede gustar o no, al menos tiene el mérito de ser
una nueva experiencia en el campo de las combinaciones, fusiones y mezclas
de ritmos que, si se hacen con músicos experimentados en ritmos klezmer y
afrocubanos, como los que tiene Rodríguez en su septeto, el objetivo de una
música nueva bien interpretada siempre es agradable al oído.
Fuente:
La Opinión Digital

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El boom de las telenovelas latinas en
Israel
Israel es una excelente plaza para el consumo
de los culebrones de origen latino. Hay un canal, Viva, que los emite
diariamente, y durante los fines de semana se difunden los cinco capítulos
de cada una, con un rating magnífico.
Yair Dori llegó a Israel a los 19 años. Siempre pendiente de las
necesidades de los demás, detrás de este hombre del espectáculo, de
negocios, ya famoso por su actividad, y con sólo 55 años de vida recorridos,
se puede ver a un ser maravilloso, generoso y sensible, orgulloso de haber
sido el responsable de la inserción de la cultura latinoamericana en este
país del Medio Oriente. Yair Dori es un argentino-israelí que llegó al país
en el año 1966; está casado con Susy desde hace 30 años, y junto con ella,
vive en permanente contacto con sus tres hijas y sus cuatro nietos.
En su oficina en un agradable barrio al Norte de Tel Aviv, sentado frente a
su escritorio lleno de fotos familiares, en un tono informal y ameno, entre
llamados telefónicos y las interrupciones de sus empleados, Dori no pierde
ninguna oportunidad para dejar en claro lo mucho que le puede llegar a
molestar la injusticia de ciertas personas, como tampoco se olvida, y lo
reafirma, de saber que el éxito en su profesión es sólo una respuesta a su
trabajo y a una perseverancia sin límites.
-¿Te sientes argentino?
-Sí, por supuesto. Mi cultura es mi cultura y mis amigos de entonces son mis
amigos de entonces. Algunos creen que venir a vivir a Israel implica ser
israelí y dejar de ser argentino, y no es así. Vivo la dualidad de haber
nacido en la Argentina, pertenecer al pueblo judío y estar acá. Ser judío es
una cuestión de querer, es una cuestión de tener conciencia.
-¿Qué contacto tienes con la Argentina en la actualidad?
-El 50 por ciento del tiempo vivo allá. Viajo casi una vez por mes, tengo
oficinas y casa en Buenos Aires. En estos momentos tengo 300 personas
trabajando en Buenos Aires. Además, allí viven mi hermano y mi madre.
-¿Cómo has vivido la difícil situación económica de Argentina?
-Para mis intereses empresariales se han podido presentar las condiciones
para poder producir barato. Con esto quiero decir que van a aumentar los
proyectos y así voy a poder ayudar a dar más fuentes de trabajo, lo que para
mí es muy importante.
Pero en lo personal traje a una persona que trabaja conmigo en Buenos Aires
y continúa haciéndolo acá y me siento responsable por ella y por su familia.
Son por decirlo así "mi familia adoptada".
Antes de crearse el Dori Group, del cual Yair es el presidente y CEO,
trabajó en publicidad y entre otras cosas, como maestro de escuela.
Siempre con un empuje como pocos, buscando nuevos rumbos, apostando a la
gente joven, a los proyectos y tomando riesgos, en el año 1987 viajó a la
Argentina con la idea clara de que ya era hora de exportar la cultura latina
al mundo. No sólo pensó en traer telenovelas, sino que logró traer a Israel
a personalidades como Maradona, el seleccionado Brasileño, cantantes como
Mercedes Sosa, Alejandro Lerner, Víctor Heredia, Ariel Ramírez y Xuxa.
-¿Cuándo empezaste a presenciar el boom televisivo con tus novelas?
-Fue con Antonella con Andrea del Boca en el año 1994. Desde 1990 estuvieron
en el aire La extraña dama, Topacio, Cristal, pero sólo hicieron furor en un
público determinado.
-¿Cuál es el público del canal Viva?
-El público fuerte es el israelí. Es un canal temático, de telenovelas.
Los argentinos siempre decimos "yo esas cosas no las veo" porque
consideramos que la novela es un género bajo. De todas formas yo no me
desentiendo ni me disculpo ya que yo sé que le hace muy bien a la gente.
-Además de tener el canal Viva, ¿tienes otros proyectos en Israel?
Sí, está Viva Platina y allí hay unitarios como Vulnerables, Hombres de Ley
y Atreverse. También estoy involucrado en todo lo que es el cine argentino.
Estamos tratando de hacer una coproducción argentino- israelí. Además de
eso, estoy produciendo telenovelas israelíes.
-¿Cómo es la compra de una telenovela?
-La productora compra horas y no títulos. Somos los compradores de
telenovelas más grandes del mundo. Tenemos aproximadamente 300 horas por
año. Somos, quiero decir Israel, el primer país del mundo en cantidad de
novelas: tenemos 30 al aire cada día.
-¿Te sientes promotor de la cultura latina entre los israelíes?
-Por supuesto. No sólo soy parte, soy el culpable de haberla importado.
Trabajé mucho para este proyecto y me siento muy orgulloso de ver estos
resultados. Hoy en día a la gente le gusta mucho escuchar el español,
quieren a los latinoamericanos. Por ejemplo, en el 2003 salieron al aire
Rincón de Luz, una coproducción con Cris Morena, para un público de 6 a 12
años. Además había una gran expectativa con Rebelde Way, que ya la vendimos
en 25 países y estamos negociándola en Europa, vendiendo el formato a
España. Estos dos programas son coproducciones argentino-israelíes.
Generoso, no ha abandonado la costumbre del beso y del abrazo
latinoamericano, muy rara vez se enoja e inclusive en momentos difíciles de
tensión tiene reacciones muy especiales: frente a situaciones adversas, en
vez de gritar o salirse de sus casillas, se ríe. Y por lo que se percibe en
su ambiente laboral, Yair Dori es abierto a que las personas que están a su
alrededor se sientan con la total libertad de decirle lo que piensan, de
confrontarlo. "En mi empresa, no existen jerarquías".
Yair Dori lleva 40 años viviendo en Israel y aunque es hoy reconocido como
el importador de la cultura latinoamericana, no todo ha sido color de rosas.
Tuvo un rol muy importante en el ejército israelí. El 30 de mayo de 1970
sufrió una emboscada, fue herido de gravedad en una de sus manos, y además
cayó como prisionero de guerra, donde sólo puedo recuperar su libertad un
año después. Luego de su liberación fue condecorado como héroe nacional.
-¿A qué le tienes miedo?
-Viví tantos años acá que ya nada me da miedo. Mas bien me apena el saber
que después de tantos años de lucha no podemos ver la paz.
Todavía está el odio muy arraigado, mucho resentimiento por parte de los dos
lados. De todas formas, soy optimista.
-¿Cuál es el sueño de Yair Dori?
-A pesar de considerarme una persona joven, activa, con muchas ganas de
hacer cosas, considero que ya pasé la edad de soñar. Ahora estoy viviendo
realidades. Sueño tal vez, con tener la posibilidad de vivir la época que
lleve al proceso de una solución de este conflicto bélico de Israel. No
estoy buscando esos sueños de joven, estoy buscando ese sueño de poder
disfrutar de lo que uno tiene, de poder ver que lo que uno logró, tiene
continuidad.
Elke Kurganoff
Fuente:
weblog El Reloj
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